17. Juan el Bautista

Estimados catecúmenos, en esta entrada podéis encontrar el texto completo del tema 17 titulado: Juan el Bautista, un hombre enviado por Dios. Espero que os sirva para reflexionar e integrar de manera progresiva la presencia de Dios en vuestras vidas cotidianas.


QUÉ PRETENDEMOS CONSEGUIR CON ESTE TEMA...
1. Conocer la figura de Juan el Bautista
2. Descubrir los obstáculos para acoger a Dios en nuestra vida y pedir la ayuda necesaria para superarlos.
3. Adquirir el compromiso de participar más intensamente en la vida de la comunidad cristiana durante el tiempo de Adviento.


INTRODUCCIÓN
Las promesas de salvación hechas por Dios muchos siglos atrás al pueblo de Israel, acogidas por la fe y la oración, van a cumplirse. Dios va a enviar al Salvador esperado. Dios prepara la llegada del Mesías mandando por delante a Juan el Bautista:
Surgió un nombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz (Jn 1, 6-8).
Viene a preparar los caminos del Señor, que ya está cerca. Llama a la conversión de los pecados y muestra a los hombres quién es el Salvador.
Por aquellos días, Juan Bautista se presenta en el desierto de Judea, predicando: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos». Éste es el que anunció el profeta Isaías diciendo: «Voz que clama en el desierto: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos”».
Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y de la comarca del Jordán; confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán. Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo: «¡Raza de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? Dad el fruto que pide la conversión y no os hagáis ilusiones, pensando: “Tenemos por padre a Abrahán”, pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras. Ya toca el hacha las raíces de los árboles, y todo árbol que no dé buen fruto será talado y echado al fuego. Yo os bautizo para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego» (Mt 3, 1-11).
San Juan Bautista es el precursor inmediato de Jesús, fue enviado para prepararle el camino. Se le llama profeta del Altísimo, es el último de los profetas, sobrepasa a todos e inaugura el Evangelio. Desde el seno de su madre fue testigo de la venida de Cristo y encontró su alegría en ser su amigo. Juan señala a Jesús como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo y da testimonio de él mediante su predicación, su bautismo de conversión y finalmente, su martirio.


FARISEOS
Grupo dentro del judaísmo con gran deseo de cumplir la Ley de Moisés, a la que añaden una gran cantidad de pequeñas normas. Son numerosos en la época de Jesús. Los evangelios los presentan demasiado satisfechos de sí mismo. Pecan por orgullo pensando que solo ellos son fieles a Dios, y se quedan en el cumplimiento de las normas al pie de la letra.
SADUCEOS
Grupo dentro del judaísmo de carácter fundamentalmente político. Aceptaban la ley de Moisés, pero no algunas interpretaciones y reglamentos que se habían añadido. Defendían una interpretación de la Ley distinta de los fariseos.


Y NOSOTROS, ¿QUÉ TENEMOS QUE HACER?
Juan Bautista decía a la gente que no abandonara los caminos de Dios. Ellos, entonces, le preguntaban qué tenían que hacer y les explicaba cómo prepararse para recibir al Mesías: «El que tenga dos túnicas, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida haga lo mismo» (Lc 3, 11).
Nosotros, cuando oramos a Dios, también le decimos: «¿Qué quieres de mí? ¿Que tengo que hacer?». Entonces escuchamos a Dios, que nos habla en el fondo de nuestro corazón.
También nuestros padres, los catequistas, los sacerdotes, nos ayudan a descubrir cuál es la voluntad de Dios sobre nuestras vidas para vivir con fidelidad a él y a sus Mandamientos.


PREPARAD EL CAMINO DEL SEÑOR
Juan el Bautista animaba a la gente diciendo: «El Señor va a llegar, tenéis que prepararos. Arreglar los caminos». Se refería a que era necesario cambiar de vida, convertirse. Con sus palabras denunciaba a aquéllos que no estaban dispuestos a convertirse de verdad.
La conversión de la que habla supone tener preparado el corazón, allanados los obstáculos que pueden impedir escuchar la voz del Señor, que quiere hablarnos. Esto quiere decir que para acoger al Señor es necesario que nuestra vida sea clara, abierta al amor de Dios y a los demás.


ADVIENTO
Son las cuatro semanas que preceden a la celebración de la Navidad. Su celebración contiene un mensaje de creciente esperanza en torno a las tres venidas de Jesús: Jesús vino en la humildad de nuestra carne, nacido de la Virgen María. Jesús viene todos los días, en su Palabra, en los sacramentos, en las personas más necesitadas.
Jesús vendrá. Es él quien nos ayuda a descubrir que nuestra vida esté pendiente de una promesa, cumplir en él, pero que todavía no ha llegado a su plenitud. El profeta Isaías, san Juan Bautista y, sobre todo, la virgen María, son los grandes personajes del tiempo de Adviento


LA IGLESIA CELEBRA A SAN JUAN BAUTISTA
El 29 de agosto la Iglesia celebra el martirio de Juan el Bautista, pues con él completó el testimonio que había dado el Señor. Además, la 24 de junio, también celebramos su nacimiento. La celebración litúrgica de su nacimiento, es algo excepcional que solo ocurre con Jesús, María y Juan Bautista. Cada mañana, en la oración de Laudes, la comunidad cristiana recuerda a san Juan:
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación por el perdón de los pecados (Lc 1, 76-77)


Entre los siglos IV y V, san Agustín señala la transcendencia de la figura de San Juan Bautista.
Juan viene a ser como la línea divisoria
Entre los dos Testamentos, el Antiguo y el Nuevo.
Así lo atestigua el mismo Señor, cuando dice:
«La Ley y los Profetas llegaron hasta Juan».
Por tanto, él es como la personificación de lo
antiguo y el anuncio de lo nuevo.


¿Cuál es el mayor obstáculo para seguir a Jesús?
El mayor obstáculo para seguir a Jesús es olvidarnos de él y de sus mandatos en nuestra vida cotidiana.


UN MOMENTO DE REFLEXIÓN... (preguntas para reflexionar íntimamente, no las contestes inmediatamente, tómate tu tiempo para ello, pero muéstrate sincero/a)
1. Qué profeta anuncia a Juan el Bautista diciendo: «Voz del que grita en el desierto: "Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos"».
2. Juan el Bautista da testimonio de Jesús de tres maneras distintas, ¿sabrías decirlas?
3. ¿Quién son los tres grandes personajes del tiempo de Adviento?
4. ¿Cuál es el mayor obstáculo para seguir a Jesús?

Pincha aquí para rellenar el formulario donde están estas mismas preguntas.



Textos literales extraídos de:
CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA: Testigos del Señor. Editorial EDICE, 2ª edición. Madrid, 2015.
CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA: Sagrada Biblia. Biblioteca de Autores Cristianos (BAC). Madrid, 2011.

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